GLORIFIQUEMOS A DIOS
ULTIMA ACTUALIZACION: ABRIL 14, 2001
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"EN ESTO ES
GLORIFICADO MI PADRE, EN QUE LLEVEIS MUCHO FRUTO Y SEAIS ASI MIS DISCIPULOS"
JUAN
15:8
¿Porqué tuvo que morir Jesús?
Es indescriptible el amor tan grande que Jesús
manifestó hacia nosotros, que a precio de sangre consiguiera darnos
la oportunidad de acercarnos a él, la esperanza de volver a tener
comunión con Dios como lo hacía Adán y Eva antes de
caer en la tentación.
El precio que pagó fue muy caro, como hombre, sobrepasó el umbral de sufrimiento que cualquier otra persona pudiera soportar, Caminó custodiado de un lugar a otro durante toda la noche para que se le juzgara, no descansó, no comió, no bebió agua (Por esto entendemos que Jesús haya exclamado en la cruz "tengo sed"), sin duda alguna estaba agotado ya aún antes de que lo sentenciaran, le azotaron los soldados romanos, los cuales en aquel tiempo utilizaban látigos que tenían en la punta bolas de plomo las cuales se adherían a la piel al momento de golpearlo y al jalar el látigo rasgaban dolorosamente la piel de Jesús, la corona de espinas fue impregnada sin misericordia sobre su cabeza, atravesando su piel e hiriéndole profundamente. Aunado a esto tuvo que soportar el desprecio de aquellos hombres que se burlaban de él, el abandono de sus más fieles amigos (los discípulos), y escuchar aquellos hombres que días antes le exaltaban diciendo ¡Hosanna bendito el que viene en el nombre del Señor! Ahora clamaban a una su voz ¡Crucifícale, crucifícale!, ya sentenciado a muerte, tuvo que cargar su propia cruz en que lo colgaran (no era para menos pedir que alguien más le ayudara a cargarla), los clavos con que lo sujetaron a la cruz, traspasaron de un lado a otro sus manos y sus pies; y le seguían insultando "...a otros pudiste salvar, sálvate a ti mismo..."; el propósito espiritual no quedó al olvido, por lo que también cargó en la cruz el pecado de todos nosotros (Isaías 53:6), y por causa de nuestros pecados, Dios Padre no estuvo junto a él (...Dios mío, Dios mío, ¿Porqué me has desamparado?).
Cuando murió, consumó la obra por la
cual había venido a este mundo, inmediatamente abrió un camino
para que el hombre pudiera tener comunión con Dios a través
de Jesucristo (Y el velo del templo se rasgó por la mitad de arriba
abajo), por su sangre derramada ofrece el perdón de pecados a todos
aquellos que crean en él y deseen andar en nueva vida.
Pero ¿Qué fue lo que no entendimos?,
¿Qué es lo que no comprendemos?, ¿Porqué el
hombre se empeña en despreciar a Jesús?, Tanto fue su dolor
y sin embargo seguimos viviendo como si nada hubiera pasado, como si no
comprendiéramos que si Jesús no hubiese muerto, nosotros
mismos tendríamos que haber padecido todo el sufrimiento que experimentó
Jesús, pero nosotros por nuestras propias culpas, por nuestros propios
pecados y sin alcanzar la salvación. Jesús no merecía
morir (Pilato no encontró ningún mal en él), nosotros
somos los que merecíamos morir (Porque la paga del pecado es la
muerte), pero él tomó nuestro lugar, la verdad es que no
merecemos esto de Jesús, pero él lo hizo por amor a ti y
a mí (Romanos 5:8).
¿Cómo es posible que Jesús siendo Dios, siendo Rey eterno, Creador del Universo, lleno de gloria y majestad, con tanto poder y autoridad haya querido despojarse de todo para venir a salvarme a mí?; No queda más que agradecerle de todo corazón su amor, agradecerle por que pusiera su vida para salvar la mía... No queda más que entregarnos a él completamente y decirle: Aquí esta mi vida, tómala por completo es tuya antes que mía, aquí estoy para servirte, para amarte, para glorificar tu nombre y exaltarte, para llevar tu palabra, reconozco que tú eres mi Dios y mi Salvador y que eres mi Señor y dueño de mi vida. Amén.
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